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Deficiencias en saneamiento de Milagro exponen a 600 familias a riesgos sanitarios e inundaciones
El alcantarillado cubre apenas el 73% de la cabecera; las parroquias rurales carecen de servicio mientras cooperativas viven cerca de lagunas de oxidación sin protección.
El 23 de julio de 2018, un equipo periodístico reveló que el oeste de la cabecera cantonal de Milagro presenta graves deficiencias en su infraestructura sanitaria. En esta zona, las aguas residuales domésticas se tratan en lagunas de oxidación ubicadas sobre terrenos desprotegidos y cubiertos de vegetación espesa, a metros de viviendas sin acceso a agua potable ni alcantarillado.
Alrededor de 600 familias de la cooperativa Margaritas 2 habitan en un área considerada de alto riesgo por su propensión a las inundaciones. Los moradores temen que el rebalse de las lagunas afecte directamente su salud y seguridad, una preocupación compartida por residentes de los sectores San José, Nueva Unida Norte y Nueva Unida Sur, que colindan con la infraestructura de tratamiento.
La red sanitaria del cantón, construida hace más de 50 años, no recoge la totalidad de las aguas negras. Según cifras entregadas por el Municipio a Diario Expreso, el alcantarillado cubre apenas el 73% de una segunda etapa de cuatro previstas para la cabecera cantonal. Más de 47.000 habitantes urbanos son atendidos, pero las parroquias rurales Chobo, Mariscal Sucre y Roberto Astudillo carecen completamente de canalización, lo que obliga a los vecinos a usar pozos sépticos con riesgos de contaminación.
La obra de modernización inició durante la gestión municipal de Francisco Asán y fue retomada por Denisse Robles. Mientras tanto, el contraste es evidente en Samborondón, donde la administración local ha logrado reducir las desigualdades entre zonas urbanas y rurales mediante la financiación tributaria y concesiones operativas.